domingo 21 de diciembre de 2008

El inglés pierde peso

Aunque el inglés es el idioma más importante en el mundo de las nuevas tecnologías, su peso es cada vez menor. Sin embargo, sigue siendo la lengua extranjera más estudiada en los colegios de la Unión Europea.
El inglés es la tercera lengua más hablada en el planeta –después del chino mandarín y el español–, y la más utilizada en la comunicación internacional como en Internet y en sectores como el financiero o el de la investigación científica. Sin embargo, la importancia de este idioma se ha ido debilitando en los últimos años. Hace una década, era el más usada en este tipo de medio de comunicación: en 1998, el 85% de los contenidos de la web estaban escritas en inglés, pero la cifra ha disminuido a lo largo de los años. En 1999, sólo representaban el 72% y en 2000, un 68%. Estas cifras han seguido disminuyendo, mientras que lenguas como el chino, el japonés o el castellano se han integrado en la Red y han crecido en importancia, según datos del British Council. A pesar de todas estas dificultades, el inglés continúa siendo extraordinariamente relevante en el mundo. De hecho, en la Unión Europea existe un alto porcentaje de personas que hablan habitualmente en inglés, tanto en situaciones laborales como en su vida diaria como es el caso en los Países Bajos (87%), Suecia (85%), Dinamarca (83%) o Luxemburgo (66%).

Líder indiscutible
También es importante tener en cuenta que éste es el idioma extranjero más estudiado en la Unión Europea, seguido por el francés, el alemán y el castellano. Y es justamente la educación y la enseñanza del inglés en las escuelas lo que ha conseguido mantener este idioma en lo alto de los ránkings internacionales.
La prestigiosa Universidad de Oxford tiene mucho que ver con esta situación, puesto que su ilustre editorial, la Oxford University Press (OUP), es líder indiscutible en el mercado internacional de aprendizaje del inglés. Para entender la importancia de este departamento con más de 500 años de historia, cabe destacar que facturó cerca de 600 millones de euros en 2007 y que aporta anualmente entre el 10% y el 15% de los ingresos de la Universidad, un dinero que se reinvierte en la propia editorial, en crear nuevas becas, en la financiación de investigaciones y en la rehabilitación de edificios de la institución.

nota completa en: elcastellano.org